con brincos,
dejar latente mis sentidos
No comprender el sueño que adormece las venas internas
La oruga que no cesa de moverse por las fibras tan
tenues, feroces, huecas
No comprender,
ni un poco comprender,
completarme con las sábanas
y sentarme hasta desfallecer
Anra
Una carta de amor
Todo lo que de vos quiero
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
Como un perro que pasa, una colina
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contramía,
todo eso es tan poco
Yo lo quiero de vos porque te quiero
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Todo lo que de vos quiero
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
Como un perro que pasa, una colina
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contramía,
todo eso es tan poco
Yo lo quiero de vos porque te quiero
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Julio Cortázar - Salvo el crepúculo
Tenerte aquí sería tan redondo como rotonda; poder jugar de nuevo a enamorarte dejándote tarjetitas cursis para ver tu sonrisa. Pero al final, parece que es el final; he llegado a la punta detrás del condín mientras acunándome en la calesita, como de pequeña, veo la luna arriba. La estoy viendo, por si en algún momento la vez y recibes mis ruiditos en la oreja (preferiblemente derecha); por si en algún momento me envías un avioncito de hoja de carpeta rayada, así lo agarro para hacerlo libre,
recordándote.
Anra 30/9/2006

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