Fragmento extraído de la página 292 -párrafos cuatro al seis-, capítulo 39”La conspiración de las mujeres hermosas” del libro Crónicas del Ángel Gris de Alejandro Dolina:
“...Nadie puede negar el poder diabólico de la belleza. Se trata en realidad de una fuerza mucho más irresistible que la del dinero o la prepotencia. Cualquiera puede despreciar a quien lo sojuzga mediante el soborno o el temor. Por el contrario, uno no tiene más remedio que amar a quien le impone humillaciones en virtud de su encanto. Y ésta es una trágica paradoja.
“...Las mujeres hermosas de este barrio conocen perfectamente la calidad de sus armas y las utilizan con el único fin de provocar el sufrimiento en los hombres sensibles. Ostentan su belleza y sin embargo no permiten que uno la disfrute. Cuentan dinero delante de los pobres. Esta perversa conducta no puede ser inconsciente. Obedece, sin duda, a un plan minuciosamente pensado.
“...Cada vez que me acerco a una señorita para presentarle mi respeto, no recibo otra cosa que gestos de desagrado, gambetas ampulosas y aún amenazas de escándalo. Ya no se puede ceder el paso a una dama sin que se sospeche que está por perpetrarse una violación.”
Fragmento extraído de la página 394 -últimos dos párrafos-, capítulo El Caminante (VI) del libro Crónicas del Ángel Gris de Alejandro Dolina:
“-Hay algo que usted debe saber: todos estamos condenados a un hechizo cósmico. El universo es irremediablemente fugitivo. Nadie puede detenerse. Salvo que usted sea tan estúpido como para creer que detenerse es esto.
Y se plantó, firme como una estatua, delante de mí.”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario