2.10.08

mutando
Oyo campanas,
oyo rumiantes
.
¡Ja!
yo estoy situada en otro lugar,
ahora no podrás encontrarme,
no podrán encontrarme
.
Soy fugitiva de estos marcos,
y estoy llena de flores
para regalarle a la primavera
.
un dos
dos tres
si contas hasta cinco
ya no me ves
.
piedra libre
.
sí, libre
libre la piedra que hay en mí
.
¡Ja!
ahora no podrán apresarme
.
campanas y rumiantes
ardillas y aire
.
estoy conmigo.
Anra

1 comentario:

Anónimo dijo...

Los círculos del desierto:

“No hay nada mas inesperado
que encontrarse con uno mismo”
(atestiguan los vórtices
lechosos de arena).
En su esparado geodema
el desierto jamás busco la
huida y lo que siempre se
movió, no es mas de lo mismo.

Oh! Seres vagabundos,
se refuerzan en polvo,
es mi envidia de lograr
por un instante despertar
entre dunas.

Creo en la repetición.
tanto su horizonte inherente
y al mismo nivel de
atmósferas radiantes, el sol.

En su juego repetitivo ambos
no son mas que uno y es
uno en repetición, solo una repetición.

Tura.