"(...)Hoy en día ya no hay sitio para las danzas extáticas, la espiritualidad expresada a través de la sexualidad y del cuerpo, ni para la voz de la profecía o el oráculo; la sociedad se ha no sólo *desconectado* de los poderes de lo femenino y de la inspiración y la empatía que facilitan el crecimiento y la comprensión, si no también de la necesidad de elmininar el miedo a la muerte, así como de la unidad que conforman la mente, el cuerpo, la creación y lo divino." *
*extraído del libro "Luna Roja" de Miranda Gray, capitulo 3, página 77, tercer párrafo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario