Mis amantes
se estan casando.
Mi pueblo
me ha dejado huérfana,
o en realidad
yo lo he dejado.
Él jamás se podría hacer cargo.
Asumo.
Asumir parece que es
lo que me ha tocado,
y escribir con letras grandes.
Al final todos morimos.
Al final todos morimos.
Al final todos morimos.
Al final todos morimos.
Al final todos morimos.
Al final todos morimos.
¿Y cesan las guerras,
las peleas, las luchas,
la avaricia, la enfermedad?
Oh,
¡Que condena tan enorme
es vivir en un país de sordos!
Parece que para el hombre
ninguna atrocidad es suficiente
para liberarse de sus causas.
Escuchar entre sordos
es de lo más errante que he vivido,
de lo más difícil
que he superado,
de lo más hermoso
cuando lo he soltado.
Así es,
entre tantos disfraces
andar desnudo
suena a pecado.
.A.
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