4.1.09

Parece que es momento
de soltar la cremallera,
y dejar que todas las golondrinas,
esas que como lágrimas secas
hacían surcos en mis pechos
y mi pupo
y mi pubis
y mis pies,
se vayan volando
a donde quieran
como quieran
por siempre, o no

y dejar latir
latir, latir
este corazón constante,
el mío
.
.
ya no es gritar,
es cantar.

Anra 23/8/8.-

1 comentario:

Anónimo dijo...

cinco viajes
diez viajes
veinte viajes
infinitos viajes


nunca volvi

anra


:)