Parece que es momento
de soltar la cremallera,
y dejar que todas las golondrinas,
esas que como lágrimas secas
hacían surcos en mis pechos
y mi pupo
y mi pubis
y mis pies,
se vayan volando
a donde quieran
como quieran
por siempre, o no
y dejar latir
latir, latir
este corazón constante,
el mío
.
.
ya no es gritar,
es cantar.
Anra 23/8/8.-
1 comentario:
cinco viajes
diez viajes
veinte viajes
infinitos viajes
nunca volvi
anra
:)
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